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PIONERAS DEL SUR, NUNCA MAS FUERA DE LAS CANCHAS

Daniela Pino, jugadora del Club El Boldo de Corral. Diciembre 2018

El presente artículo corresponde a una reseña de la investigación histórica en torno a la participación femenina en los deportes y en el fútbol y posterior desarrollo del fútbol femenino local que se desarrolla en el libro “Pioneras del Sur, Nunca más Fuera de las Canchas” Nicole Cárcamo y Francisco Parra, Talleres Sartaña, Concepción 2019. En palabras de los autores, el libro busca “visibilizar a las mujeres y su rol con el fútbol, como también avanzar en la erradicación del machismo y la misoginia en los campos deportivos”.

El Fútbol Como Reducto Masculino

Un elemento a considerar es como dentro de fútbol se proyecta la masculinidad y se refuerza como tal. Los deportes en general, han sido un espacio eminentemente masculino. Los estudios con perspectiva de género han sido recientes, en palabras de Eric Dunning: Y ello es así porque, aun cuando son principalmente las mujeres de clase media de los países más industrializados las que han comenzado a tomar conciencia del dominio masculino o patriarcado como problema social, y han empezado a combatirlo, hay una dimensión sexo/género presente en todas las demás cuestiones sociales fundamentales, como en las de clase y raza.[1]

Recién pasada la década de los setenta se comienza a ver un gran cuestionamiento de las estructuras en base a los estudios de género, y se cuestiona lo que habitualmente se había creído como conocimiento incuestionable. Las mujeres primordialmente fueron excluidas del deporte por dos motivos: El primero de ellos es porque el deporte era enfocado como ejercicio militar que ayudaba a formar a los futuros caballeros.  Por ende se desprendía que “las mujeres quedaban afuera por la razón de que el primero, aunque con algunas excepciones en ambos sexos: los hombres son en general más grandes y fuertes que las mujeres y, por ende, mejores que ellas para luchar; y el segundo: el embarazo y la crianza de los niños tienden a incapacitar a las mujeres, entre otras cosas, para todo lo relativo a la lucha.”[2]

Esta fue una de las primeras divisiones que se gestó a  la hora de enseñar deportes, eran para los futuros militares, para los futuros líderes, espacio que en el imaginario enseñaría a los hijos de burgueses a tener habilidades asociativas y poder tener manejo de grupo. Estos argumentos serán desarrollados en base a lo que expone Jean Maynaud, quien explica  los valores primordiales que se desarrollaron en el siglo XIX dentro de los deportes. Claro está que las mujeres en ningún momento fueron consideradas para formar “el carácter” con el propósito de ir a las guerras o ser las líderes del mañana como si lo hicieron con los “caballeros” en la pubertad en finales del siglo XVIII y comienzos del siglo XIX en Europa.

La expansión y difusión del deporte, provocó que los sectores populares también se apropiaran de ellos, en este caso el fútbol fue uno de los más exitosos. La gran mayoría de los valores fueron traspasados intactamente, ahora bien ya no era para formar a los futuros líderes solamente. Sino que era para transmitir ideas y valores de “sana convivencia” a los sectores populares. Es decir buscar en cierta forma un lugar de encuentro, pero con primordial énfasis en acabar con las fricciones de clase, raza o nación y comprenderse como un todo.  Hay quienes estiman que el deporte norteamericano ha podido jugar el papel de reductor de tensiones de esta índole (enfrentamientos entre blancos y negros). Llama la atención sobre el hecho de que muy pronto, el hombre negro pudo representar los colores nacionales en las competiciones mundiales, y que por eso mismo los héroes del universo eran casi todos deportistas”. [3]

Como hemos visto en estas líneas, los deportes masivos sirvieron para superar antiguas fricciones y ser un factor de unidad nacional , barrial y a la vez entregar valores que van en contra de la violencia. Todo esto  vinculado a un proceso de civismo. Por su contraparte la variable de género quedó intacta, debido a que “esto queda de manifiesto en el hecho de que se justificó ideológicamente la necesidad de tales juegos aduciendo que servían en parte como entrenamiento para la guerra, en parte para educar a quienes serian los líderes militares y administrativos del Imperio británico en expansión y, en parte, como medios para inculcar y expresar la <<hombría>>”.[4] Las mujeres quedaron relegadas, es más pasaron por un proceso amplio de disputa por ser ciudadanas, proceso que no estuvo exento de de complicaciones. El proceso grafica que pese a que consiguieron la ciudadanía en el transcurso del siglo XX, su integración al deporte fue tardía y  relegada. Es más por lo general se produjo que cuando fueron integradas como protagonista de los deportes en sí  fueron consideradas de segunda categoría, “inferiores”.

Un  elemento a destacar es que Eric Dunning y Norbert Elias son categóricos al decir que las mujeres en realidad no fueron excluidas del todo, es más bajo su visión estuvieron presente no siendo protagonistas. Estos dos autores llegan a la conclusión que la construcción de que al conjunto de hombres no le molesta que estén en el espacio, sino más que quieran ser parte activa de este le genera rechazo. Al contrario, siempre han sido bien aceptadas para hacer el té, preparar y servir comidas, admirar y animar a sus hombres, pero, tradicionalmente, sólo se toleraba su presencia si se contentaban con ocupar un lugar secundario”.[5]

El espacio masculino entonces que se construyó como propio, en cierta forma siempre estuvo acompañado de quienes decían relegar, debido a que el trabajo doméstico no fue rechazado, es más es algo que necesitaban en sus organizaciones . Solo molestó cuando las mujeres quisieron entrar como protagonistas del espacio, comenzaron los vetos y la exclusión que tardó al menos un siglo entero para que sean consideradas con total propiedad dentro del mundo deportivo.

El Fútbol Femenino Valdiviano en el Presente.

Los antecedentes históricos solo nos muestran que el fútbol femenino ha tenido un camino bastante ajetreado y brechas difíciles de superar. A nivel nacional solo para dimensionar su tardía integración, la primera selección chilena de fútbol se compuso en 1991. Esta selección fue improvisada y abrieron las postulaciones muy sobre la hora para jugar un cupo en el mundial de China. El resultado fue espantoso, un Brasil que tenía mejor preparación pasó por encima del seleccionado nacional.[6]

La historia del fútbol femenino nacional no tuvo grandes hazañas y por mucho tiempo estuvo botado por las dirigencias de los grandes clubes. Pese a que el gobierno incentivó y se adjudicó el Mundial Femenino sub 20 , en el año 2008 ; no hubieron resultados exitosos. ¿Como esperar logros frente a la improvisación y la no existencia de un proceso serio? Los resultados siguieron reafirmando los viejos fantasmas que este deporte es solo para hombres; que las mujeres no saben jugar. El trabajo silencioso  y el interés de algunos  clubes  por incentivar este deporte provocó que las jugadoras del 2008 en su mayoría consiguieran la Copa Libertadores con Colo- Colo en 2012  y que tuvieran figuras claves como Cristiane Endler quien a la fecha se ha convertido en una de las mejores porteras a nivel mundial, con una participación destacada en la clasificación y  despliegue en el mundial que se celebró hace poco.[7]

Pasando a la realidad de la Región de los Ríos, encontramos que en la capital regional, solo existe un club profesional que ha tenido continuidad y ha sido destacado en su rendimiento que es el club UACh.  Este equipo compite en la Liga ANFP, donde tiene que recorrer grandes trayectos y hace que la vida sea muy sacrificada para la jugadoras. El concepto profesional es solo por el nivel, debido  a que la remuneración es escasa y más bien solo les pagan los pasajes. Estas jugadoras por lo general son trabajadoras y/o estudiantes. Muy conocidas son las historias de las jugadoras del seleccionado nacional que estudian, trabajan y son futbolistas.[8]

En lo que respecta al fútbol amateur nos llama la atención de que en la capital de la Región de los Ríos, no existe fútbol amateur en el máximo organismo (ANFA) y solo existe una liga emergente que llega hasta los 14 años de edad donde se juega fútbol mixto. El principal diagnostico es la falta de voluntad de crear  esa categoría en el organismo máximo.

La Liga de Corral es la más destacable cuenta con una competencia  de 10 equipos femeninos, lo que les da continuidad en la costa. Por lo general juegan dos ligas paralelas , lo que le da continuidad y el fútbol no se ve truncado. Pese a tener una categoría única que va desde los 17 años hasta la adultez . Esto solo nos  muestra como  la comunidad de la costa exhibe  interés por el fútbol femenino y le da continuidad , creciendo cada vez más.

Un último enfoque estuvo centrado en los labores diligénciales de mujeres, los cuales en Valdivia muestran una larga trayectoria. Encontramos jóvenes y mujeres mayores que han dado gran parte de sus vida y se han ganado un espacio dentro de clubes, que por lo general  están compuestos hegemónicamente por hombres. Estas dirgentas, nos han dicho que no ha sido fácil y solo con el fruto de su trabajo  se han ganado la legitimidad de sus pares.

El Libro “Pioneras del Sur, Nunca Más Fuera de las Canchas” (Nicole Cárcamo y Francisco Parra, Talleres Sartaña, Concepción 2019) nos deja abierta interrogantes, sobre el camino  a seguir del fútbol femenino. ¿Es propicio seguir la estructuras del a FIFA, donde el profesionalismo censura o castiga cuando los jugadores hablan algo que no es de su agrado?  La libertad del juego se pierde con estas estructuras, y al juicio de los autores el espacio amateur les garantiza libertad  para poder expresarse y el dinero más que todo amarra, crea pactos de silencio en una estructura que se inspira en valores olvidados como el juego limpio.

[1] Norbert Elias & Eric Dunning, El deporte…,op.cit.,p.349

[2] Norbert Elias & Eric Dunning, El deporte…,op.cit.,p.350

[3] Jean Meynaud, El deporte y la Política…,op.cit., p.328

[4] Norbert Elias & Eric Dunning, El deporte…,op.cit.,p.355

[5] Norbert Elias & Eric Dunning, El deporte…,op.cit.,p.360

[6] La Tercera, ““Autor de La batalla de las pioneras: “En la época de Sergio Jadue el fútbol femenino fue tirado a la basura”. Santiago de Chile, 11-6-2019. Vease más en: http://culto.latercera.com/2019/06/11/futbol-femenino-pioneras-rodrigo-retamal/

[7] The Guardian, “The superb Christiane Endler shows women don’t need smaller goals”. Londres ,17-6-2019.  Véase más en : https://www.theguardian.com/football/2019/jun/17/christiane-endler-womens-goalkeepers-smaller-goals-world-cup

[8] Prensa Fútbol, “Debemos estudiar y trabajar además  de jugar por la roja”. Santiago de Chile, 7-3-2018.

Véase más en: https://www.prensafutbol.cl/223680-su-helen-galaz-queremos-ser-campeonas-de-la-copa-america/

Francisco Parra Agüero

Estudiante de Pedagogía y Ciencias Sociales UACh

francisco.parra02@alumnos.uach.cl